El sonido que os ofrecemos se ha grabado en los pinares de Jabalcuz, durante una noche de lluvia invernal. Además del sonido de la lluvia golpeando las hojas de los árboles, se escucha un sonido lastimero, sobrecogedor, que algunos pueden tildar de mal agüero y otros, sin embargo, como relajante.

El cárabo es una rapaz nocturna propia de zonas bien arboladas. Allí dispone de un posadero durante el día y otro para la noche. Éste último, situado generalmente a una distancia prudencial del nido. Su voz más conocida es el típico «¡¡uuh!!» seguido, después de un corto intervalo, de un «¡¡úuhúuh-úuh!!», produciéndose secuencias repetidas de notas largas y cortas.

Lo podemos escuchar las noches de prácticamente durante todo el año, aunque con mayor regularidad entre los meses de enero y mayo.

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