Los parques y jardines que engalanan los pueblos y aldeas de la comarca son, sin duda, lugares que invitan al descanso y la relajación.

 

 

Son espacios en los que escuchamos el arrullo de las palomas, los chillidos de los gorriones peleándose por las migas de pan que niños y adultos les lanzan como golosinas, o el delicioso trinar de los jilgueros que vuelan libres entre los árboles de estas zonas verdes y que forman bandos mixtos, con verderones y verdecillos, también llamados chamarines, en los entornos periurbanos.

El paisaje sonoro que aquí os presentamos, es el paisaje ornitológico imprescindible de calles, plazas y jardines. Es el paisaje de una algarabía de gorriones en cualquiera de las plazas de nuestra localidad.

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