El término municipal de Cabra del Santo Cristo, en Sierra Mágina, cuenta con el árbol de copa más ancha de toda la provincia.

La encina de Cabra del Santo Cristo, es el testimonio de vegetación relicta. Se trata de una encina milenaria, con un porte extraordinario.

El grosor del tronco de la Encina es bastante importante, 4’65 metros por debajo de la cruz y algo inferior en la base, no alcanzando los 4’50 metros.

Presenta cuatro ramas principales que se abren una en una dirección diferente, y se ramifican progresivamente hasta crear una copa cuya proyección supera los 400 metros cuadrados.

Hasta tal punto se identifica la población con este árbol que hace décadas que se considera un símbolo del municipio, de ahí que ya cuente con valor “patrimonial”. Está recogido como candidato a ser declarado Monumento Natural de Andalucia.

Esta encina forma parte del catálogo de árboles singulares de España. Su ubicación es espectacular. Próxima a las inmediaciones de la estación de ferrocarril de Cabra del Santo Cristo y Alicún, junto al cortijo de “La Viña”, en un entorno que antaño fue una rica dehesa y que actualmente está dedicado a la agricultura.

El árbol de la familia de las fagáceas se ha mantenido como mito viviente y testigo mudo desde que se repoblara la villa de Cabrilla, allá por 1.545.

Sobran los motivos para entender que la encina milenaria de Cabra del Santo Cristo debería estar declarada Monumento Natural, algo por lo que se lleva luchando un incontable tiempo.

La encina milenaria de Cabra del Santo Cristo